“Yo rescaté a los Creedence Clearwater Revival de la basura y los hice famosos”.

 

El Peñi Francisco Curipe (1)

Marcial Colín Lincolao

“Yo rescaté a los Creedence Clearwater Revival de la basura y los hice famosos”. Con esta frase el peñi Francisco Curipe S.  terminó sus palabras en la sede  de la organización mapuche, la casa aquella que se arrendaba cerca del lago Villarrica y en donde día a día se acercaban dirigentes y jóvenes mapuches con ganas de recuperar tierras y dar batalla en este rincón del wall mapu que en otro tiempo fue laureada con triunfos de hombres y mujeres de renombre.

Era el año 2000, más o menos, por ahí por esos años. Y el peñi entusiasmado  como ningún otro recorría todos los caminos de la zona en su camioneta gris Nissan doble cabina, con parlantes potentes y banderas mapuches  gigantes atadas a sus fierros y en donde los clásicos del rock sonaban de noche y de día. La música era “pegajosa” y en torno a ella se contaban historias de valientes. Valientes de esta tierra. Valientes de verdad, no de esos a los que llamamos “valientes de cartón” que sobreabundan en la actualidad y cuyos únicos actos heroicos son aquellos que surgen del mal vino y de los ataques en patota y sin honor que se repiten en muchos lugares, especialmente los días domingo luego de los juegos de pelota.

La frase pronunciada con tanta vehemencia causó efecto y todos se quedaron en un profundo y breve silencio. ¡salud por el peñi!, esa frase  rompe  hielos , dio más impulso a la parla y para escuchar con más atención la música se aumentó el volumen a la radio cassette porque sonaba Fortunate Son, tema que según el peñi era uno de los mejores, por la letra. Y ahí traducía de forma pedagógica…

_ Tú peñi, ¿eres hijo de un diputado, de un político, de un senador?, ¿eres hijo de un gueón con plata, así como que tení de sobra pa darte tus gustos?, No poh gueón, no poh peñi, el sistema siempre nos anda puro cagando…eso dice la canción…¿te das cuenta?

_ Yo me di el trabajo de buscar la traducción porque así vale la pena escuchar a estos gringos, continuó diciendo el peñi.

_ Y así, cuando yo era chico, allá en la pobla en la comuna de Pudahuel, andaba cachureando y encontré un cassette , de esos que eran grabados, sin carátula…me lo llevé a la casa y lo puse para escucharlo y encontré re buena la música…y de ahí que todos los cabros de mi edad nos hicimos seguidores de los creedence, entendí…yo los rescaté de la basura poh peñi, y los hice famosos en mi pobla.

Y así fue. No hay lugar a dudas. Con esa música, el peñi Francisco jugó un rol fundamental en la reconstrucción del territorio. Sin panfletos, sin problemas de identidad ni contradicciones aparentes, con su camioneta Nissan doble cabina y sus banderas amarradas. Las banderas que en Temuco, se izaron sin miedo el año 1992.

(1) Del libro inédito ” Historias de comunidades, comuneros y migrados”

 

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